31 agosto 2008

...

Fineza entre mil destelloz,
madre, quisiera volar por ti,
sentir entre los senos y abrazar de los besos frágiles sin temor,
cubrir mi paso de inocencia entre una libertad que me desecha,
y cuando pienso en ti mamá,
la luz se lamenta al verme ir,
derrochando entre las lágrimas tus cariños,
oh mamá,
me destierras en lo dicho y echo,
al pronunciar mi cuerpo en el amor,
y si finjo entre tus dedos
mi latir se volverá inerte,
abrázame fuerte,
que tengo miedo mamá.

24 julio 2008

...

Eran las 11:30 pm., tenía frío, y una lluvia mojaba mi cara, una lluvia de olvido. Horas antes me encontraba caminando acompañado junto a mi novia por las calles serenenses, ausentes de vida, ausentes de verdad, entre palabras lejanas, ella bofeteo mi rostro, no entendi muy bien, pero cuando se iva, las lágrimas confundidas danzaban junto a la lluvia. Entre pasos perdidos, tal véz drogado en desconsuelo, no encontraba las respuestas del desamor, que tonto soy.

Los faroles iluminaban mi destino, entre tanta estructura colonial deseaba impaciente que pasará un caballero y me desterrará con su espada. Entre el viento que corría intenso, una ciudad yacía entre el silencio, las cosas que imaginaba junto a ella, creía que era mi verdadero amor y que sus besos me prometían un por siempre...pero se fue, sin saber por que, y ahora me encuentro en desamparo frente a la vida.

Entre las escaleras que daban con la iglesia, encontre a un hombre cubierto en sangre, aún vivía, estaba mojado en cuerpo entero, se me partió el corazón. Cojí sus manos y lo alzé de pie, acosté mis fuerzas en mi hombro y comencé a caminar aún perdido, él se hayaba en el silencio, no lo quise molestar.

Nos dirigimos a mi casa, nos encontrabamos cerca, no lo quise molestar con las preguntas frecuentes, ya que desde que lo ví, extrañamente una confianza se desplegó a mi alma. Aún confundido por lo de mi novia, continué en el trayecto, poco a poco terminaba la tormenta, tan rápida como llegó, se fue.

Llegamos a mi casa, abrí la puerta con sierta molestia, él comenzaba a volver a la vida, me miró a los ojos y sonrió, sería dificil describir lo que sentí en ese momento, pero una vida pasó sobre mis ojos. Lo llevé a mi pieza, lo senté en la cama, y me mantuve al lado por algunos minutos, me preguntó por que hacía todo esto, y aún ni yo mismo comprendía el por que.

Cuando limpié su cara, pude darme cuenta que poseía unos ojos tiernos, que me enseguecían el corazón, una sonrisa frágil que me reestablecía el alma, y de unas manos tan acogedoras que al tomarlas, inventaba cualquier excusa para volverlas a tocar.

Pasaron los minutos, se animaba entre la vida, sonreía cuando lo miraba, me hizó olvidar de mis problemas, comenzé a darme cuenta que me enamoraba poco a poco de aquel hombre, que sin prisa entró a mi vida y que de un segundo a otro comenzaba a ganar lentamente un espacio en mi corazón, estaba confundido, nunca había sentido algo así, nisiquiera con mi novia, una mujer perfecta para cualquier hombre.

Respiraba entre un sueño que se notaba en sus ojos bellos, creo que ya tenía fuerzas, al menos eso demostraba, recostó su cuerpo sobre la cama, le dije que yo dormiría abajo en el living, un silencio de segundos, y alzó su voz, si quieres te puedes acostar aquí, yo no tendría ningún problema, las palabras revotaron en mi mente, y un ausente " ok " se escuchó en la pieza.

Entre la brisa inquieta que transcurría la pieza, dos cuerpos pozados en la cama, cubrían su fervor. Pasaron las horas, no podía dormir, miré hacia su rostro, y pude darme cuenta que él lo estaba haciendo desde antes, lo único que pasó por mi mente, fue hacercarme hacia sus labios, lo tomé de la nuca, y me monté en él, él agarrado de mi cintura, respondía de mis besos, una dulzura encantadora se brindaba del lugar, entre pieles el amor se dignaba a volver a mi vida, movimientos que contraían en pasión, eran envueltos de la bondad de su mirada, que desde el momento en que comenzamos el acto, no se despegó de la mia.

24 junio 2008

Cuando una mujer ama a una mujer.

Palabras en delirio,
proeza entre sus besos.

Leonore...
cuando se cubre del ayer
su cuerpo en lejanía,
mis recuerdos beben ausentes
del latir de su figura,
abrazada del silencio
en sus dulces senos puros,
sumergía entre su vientre
la caricia de mi voz, oh Leonore,
danzando entre las pieles,
cegada entre sus labios,
acariciaba aquel regazo
que en un mar me convertía.

Leonore, vuelva,
que mis sueños lloran en la espera,
mientras mi cuerpo se hunde entre la angustia,
mi alma desvanece sin su corazón, oh Leonore...

Alice..

19 junio 2008

tus ropan caen...

Sediento en lo prohibido,
cruzando su alma del despojo,
acariciando inerte
el rompimiento de cristales,
aferró sus puños y...


Luz de medianoche,
fingé solitaria junto a mí,
abrazando entre temores
un suspiro que engaña.

Quizás la voz agonizó mis pasos,
cuando su piel aferró en mi sed,
entre el lamento que cautiva
sumergí mi cuerpo,
cegandome en su voz vertiginosa.

Ahogado entre lo incierto,
mi sentir desnudó en la voz,
atravesó caminos fríos
que caducaban en dolor,
añorado en su regreso
inmutado en ambición.

Entre la danza de su vientre
un mar precipitaba junto a mí,
abrazado en la caricia indiferente
el rito culminó.

Levantó entre la noche,
el acero moribundo,
decapitó entre el silencio
mi destino,
aún viviendo lo ví marchar,
cuando aún el frío no me acababa.

10 junio 2008

Tristeza




Querida, calme su tristeza, quizás deba renacer entre la hierba nueva, pero no llore del lamento, ni cuando opaque el tiempo, pero cuidado mi niña, que la cobardía muerde, entre la mente y tus manos, recorriendo aveces un mar desesperado, y cuando no escuche su cuerpo llorar, significará que se marcha lejos, dejando su sentir perplejo, plasmando al recordar su sonrisa dulce e inerte.


Un llorar disperso gobernará su cuerpo, al sucumbir el mañana, el frágil recuerdo crecerá, y mientras la calma demore en llegar, su sonrisa perdurará en el sentir de aquellos, lejana en el tiempo inquieto y solitario.


Querida sus lágrimas se sacuden frías, alzadas a un río constelado en la mar, entre la espuma hambrienta su corazón escapa perdido, acorazado entre la umbra profunda, y de tiempo al reto su respirar culmina.

07 junio 2008

y pasa el tiempo...

Sin mi cielo no podré sentir,
entre la brisa que corre fría,
mi alma te espera,
y quizás en esta lluvia lejana,
tus besos nunca lleguen,
y en el tormento despampanante
moriré.

Cuando tu voz me ausenta
en la mañana,
mi corazón renace incierto,
y al sentir tu aire fresco
cruzar mi cuerpo,
mi ser se paraliza.

Cuando la voz marchita,
decaigo en la tristeza,
poco a poco te vas,
desapareces...
niño te estoy perdiendo...

Quiero sentir tu miel,
y abrazar tus labios en la brisa profunda,
llorar despacio, y calmar al verte,
como el sueño que recorre mis noches
desde que te vi.

24 mayo 2008

Te quiero

Niño de mis sueños,
que calma el tiempo en mi vivir,
escribo tras tu ausencia,
cuando la melancolia
aplasta en tristeza sobre mi,
tiempo rendido en un silencio,
que de lejos percibe tu venir,
y quizás no sientas lo que entrego,
pero el dolor me desespera
al verte ir,
y cuando contemplo tu risa ingenua,
el amor aniquila soberano,
tras los gestos del pobre cuerpo
que desvanece incauto.

Zombie




Decaía en la noche, aplastado en temor, sombrío y cautivo, desgarrado en un suelo profundo. Voces en martirio, almas en vela penetrando su piel, recogieron entre la sepa su cuerpo enfermo, tortuoso de condena, aniquilado en un silencio congelado por el miedo.
De torso desnudo, un manto húmedo en sangre cubría sus pies, acabado, con olor en penumbra que a ratos degustaba de la muerte. Sumergido en lo perdido, poco a poco abrió sus ojos, con una sinfonía despanpanante se alzó de pie...

...remarcado en cuerpo entero, apretó sus puños y comenzó a caminar, gritaba desahuciado, como si el alma se ensuciará en sangre, pobre cuerpo, que en oscuro recorría las tumbas de aquel lugar. Los gritos amenazaban la calma, aún el dolor se enjendraba en su mirada, y tras los versos putrefractos, se encaminaba a la ciudad...Se movía entre el lamento, senil, como el martirio que acompañaba su marcha, abría paso entre la tormenta que a ratos acechaba.

Alcanzó en desprecio un alma inocente, acercó sus manos al cuerpo, apretó firme, ahogando sus miedos en sangre, decaía poco a poco, no hubo llanto, solo un fugaz grito que pronto acabó.


...y así fue, marchando al compás de su deseo cegado en rabia, gritaba desconsolado, solitario, aún recuerdo su voz, desdichada del consuelo, servida de temor y horror...

11 mayo 2008

Prostituta entre mares

Solitaria navegaba mi sirena,
entre la penumbra de un oceano letal,
sigilosa, como la brisa,
abriga entre sus pechos
un cautivo sentimiento.

Entre las olas, mi sirena,
le llora al miedo,
y con sus besos un tormento,
que aplasta en prisa
un sufrir contemplativo.

No sufras, mi sirena,
con este frío pasajero,
brusco como la sombra,
que arde furtivo dentro de ti.

De lejos, mi sirena,
una luz ya te responde,
vaga entre el cristal,
sumerge tus deseos,
y como flor entre la nieve,
te abres a los vientos.

03 mayo 2008

Locura, amor y muerte.

Solitario, con un frío tras la lluvia, recuerdo su silencio,
como pudo dejarme así...
los susurros que agobiaron mi mente,
vuelven a hospedar.

Soledad en un sufrir que retorna al río,
que del seco contempla a lo lejos sus besos.

Aún respiro ese aliento, que por tantos días calmó mi sed,
un llanto que refresca mi muerte, abraza los recuerdos
que viven junto a mí...

Cada día desmayo al sentir, y un oscuro envuelve mis sueños,
como vago del sentimiento se estremece mi conciencia,
cayendo en un vacio que arde en olvido, pero no quema.

Creo volver, pero esta vez me agarra con fuerza,
aquel aliento que amé durante el recuerdo,
hoy no derrocha suspiros,
y quizás me pierda entre la sangre que gobierna hoy
mi cuerpo, ya que el dolor de sus besos
me hundieron inerte en la locura del amor.

02 mayo 2008

De lejos, un te amo.

Cubierta en el silencio, con su cuerpo de marfil,
llora cada noche, le llora a su doncella,
tras un río constelado que le ciega el alma
la vé, inerte y hermosa,
iluminando la melancolía de la espera,
abrazando en la distancia un sufrir que le responde,
solloza al sucumbir el alba,
y opacada
al ver su alma quieta y fría como se marcha,
se encierra en un lamento que la estremece
cada noche.

26 abril 2008

Orgullo

Cuerpo de mujer, adonde vas, que mis ojos ya no ven tu dulce miel, este frío aquel, que me vé pasar, solitario y confundido por aquel camino que en llanto se estremece al oir mi voz, cierro mis ojos pensando en su venir, cegandome en un mar que ahoga mi calma, sueños que enamoran mi dulce fantasía, abrazan sus labios en tan crudo amanecer, oh! mis lágrimas inertes se humedecen en la fragancia de su cuerpo, acabando el miedo del sentir su piel tan dentro de mí, disfruto sin silencio, gritando lo que siento entre un mar que poco a poco entiende.

13 abril 2008

Miedos

Oye sus pasos, siente su risa, que poco a poco seca el alma, cubre su marcha en la penumbra de la luna, que danza y danza al oir tus lamentos, vaga en sereno acortejando el miedo.

Cae la noche, en una ciudad que descanza serena, donde pocas almas recuerdan el vivir a esas horas del difunto amanecer, en la brisa se presiente su asecho, es un cruel suspenzo que agobia el dolor, y entre tanto sollozo, uno se pierde.

07 abril 2008

Cuerpos en calor



Comienza en el ropaje mañanero la cruel presencia del amor involuntario, con su caminar latente que disipa en gestos cada una de sus emociones, causaba la euforia de aquel enamoradizo empredernido, que de un balcón a otro gozaba de la presencia de tan minuciosa ambiguedad. Aún contraído el frío, con la brisa de miedo latente que corría y corría por el promiscuo deseo, se oía la sinfonía con un dolor que de fiel singularidad se expandía por cada célula del cuerpo virginozo.


Iniciado el atardecer, como también lo hacía el chispiante humo que penetraba poco a poco la débil corteja del pobre y maloliente convento escolar, se iniciaban así los fuegos entre la gente que de un lugar a otro y de manera implacable expandían su llanto angustioso y su severa ceguedad ante lo que ocurría en un cuarto de aquellos.

Dos cuerpos de inundado cortejo se abrían paso a la más abismante lujuria de amor, danzantes almas formicando el impaciente olor a sed que en miel se convertía cuando aquel desgustaba de tan impetuosa delantera, radiante el olor que de allí provenía, y que poco a poco se fue acabando, por respuesta del fuego, que luego de presenciar tan majestuosa escena consumío a los amantes en su camino eterno.

03 abril 2008

y lo repito una y otra vez.-



Solitario y frío, así caía el atardecer,
en su desierta caminata con el miedo en sus oídos, sonrisa de niño borrada en la penumbra que a ratos confundía su alma en calma. Frágil sentimiento, sin su luna de compañía, con el consuelo a la deriva, prosedía. Siento miedo le gritaba al viento, pero aún silencioso el momento nadie se acercó, quiero sentirlo, pensaba él, y embarcando sus lágrimas, lloraba. Miro en vela su figura, que aún enamora mi razón, y entre la respuesta que no siento sigue mi lamento, como un vago del recuerdo.